Famisanar (Cafam) un verdadero dolor de muela

Álvaro Saavedra Zapata, vive en Bogotá y es un colombiano común y corriente que está afiliado como cotizante a Famisanar- Cafam.

Saavedra, el 15 de abril de 2019, en un almuerzo ofrecido por la empresa en donde labora sufrió un percance en sus dientes y perdió unas calzas en dos de su muelas. Un verdadero dolor de muela.

Redacción ELVIGILANTE.CO

Antonio, trabaja de día y estudia de noche, entonces comenzó un verdadero viacrucis con Famisanar, y el 17 de mayo aún no ha podido solucionar su grave problema bucal.

A Saavedra le dijeron que Famisanar tiene un programa de protección oral de emergencias en la Avenida Suba número 125 – 29, cerca al centro comercial Boulevar Niza. Álvaro pide permiso en su empresa para ir a tratar de solucionar su impase de salud, entonces  llega al lugar a las 10 de la mañana, allí se encuentra con la sorpresa que en esa dependencia  solo atienden entre las 9 de la noche y las 6 de la mañana, es decir, durante toda la noche.

Para mas sorpresa de Álvaro, la recepcionista que lo atendió en esa dirección de la Avenida Suba, le ofreció los servicios particulares de servicios odontológicos , en el mismo sitio y consultorios que atienden de noche. Es decir, le invita a que pague una costosa cita particular como si no estuviese afiliado.

Álvaro  le dice a la recepcionista que es insólito que estando pagando una afiliación mensual deba pagar una cita privada… eso no lo entiende nadie.

Álvaro Saavedra Zapata, logra una cita vía telefónica, llega el viernes 17 de mayo,  a las 7.10 de la noche al consultorio 208, de Cafam de la Floresta, lo atiende una profesional que lo revisa en 5 minutos, la odontóloga lo valora y le expide una orden para que solicite las citas para su procedimiento clínico.  Álvaro se dirige a los cubículos que expiden las citas y allí  le dicen que solo hasta mediados de agosto hay citas… pero que si madruga a las seis de la mañana lo pueden agendar… de locos el tema.

Es inconcebible la incoherencia con que manejan las citas en Famisanar-Cafam. La pregunta es: ¿hay agenda o no hay agenda?  Es poco serio y parece una burla que los ciudadanos usuarios se vean sometidos a una desinformación de parte de la entidad,  mientras que personas como Álvaro Saavedra sigan con un dolor de muela, que no le importa a nadie, sobre todo a quienes deben atender las emergencias con diligencia y para ello se les paga una costosa cuota mensual.

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